Crítica a 'Verde Agua' de Marisa Madieri
- 2 feb 2015
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Verde Agua es una pequeña joyita escrita por Marisa Madieri. Resulta difícil calificar el tipo de obra literaria, e incluso la propia nacionalidad de la autora, lo cual no hace sino enriquecer el escrito.
Esta obra es un diario, sin lugar a dudas, por el formato en que aparece escrito. A su vez, es un poemario, dado el lenguaje que utiliza. De otro lado, es un tratado de historia, de la historia de Europa, narrada a través de la voz de una de sus protagonistas, que podría ser la historia de tantas otras.
Es la historia de una mujer que nació italiana, pero cuya nacionalidad se modificaría tras la II Guerra Mundial. Por otra parte, es la historia de los países del sur de Europa de la época, tanto por las relaciones humanas que plantea, como por el modo de ver la vida o por la perspectiva desde la que se contemplaba la vida.
Es, a su vez, un tratado de poesía. Sirva solo un ejemplo: “El tiempo, antes casi sin dimensiones, reducido a mero presente debido a una vida apresurada, acosada por un turbión de obligaciones, de alegrías robadas y de preocupaciones, ahora se despliega en horas livianas, se dilata y se arrellana, se prueba de resonancias y recuerdos que poco a poco se recomponen en forma de mosaico, emergiendo en pequeños remolinos de un magma indistinto que, durante largos años, se ha ido acumulando en un fondo oscuro y desatendido”.
Se trata de un trabajo impecable, que llega al corazón. Es una obra para los duros de corazón y para quienes se emocionan con una buena obra. Es para los amantes de la novela histórica, pero también para aquellos que prefieren inmiscuirse en problemas cotidianos. Es para quien ama la vida en sí misma y para quien todavía no ha logrado entenderla en absoluto. Es para todos ustedes si desean leer un buen trabajo.












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